El hombre en busca de sentido (Etapa 11 – 6 de octubre)

15-10 amanecerEn 1997, meses antes del nacimiento de nuestro primer hijo, solía acudir a gimnasio. Allí conocí a una mujer que emanaba mucha fortaleza y energía. Angustias, así se llamaba, estaba normalmente en el gimnasio cuando yo llegaba. Sentada en algún aparato, siempre estaba dispuesta para esforzarse al máximo. Un día me acerqué, hablé con ella y desde ese día, cada mañana pasaba un buen rato junto a ella. Se reía, conversaba, pero sobre todo se esforzaba en hacer sus ejercicios, pura vitalidad. A su lado me sentía feliz, lleno de fuerza, me encantaba estar a su lado.

No recuerdo exactamente cuanto tiempo pasamos juntos, mínimo un mes, pero una mañana dejó de ir. Hice mis indagaciones y me enteré donde podía encontrarla. Me costó unos días decidirme, pero finalmente, lo hice. Necesitaba verla, hablar con ella…besarla.

Así que allí me plante, la habitación esta soleada, por el brillo de sus ojos supe que me esperaba. Me acerqué sin decir nada, me senté junto a ella, la acaricié. Angustias me sonrió y ya no puede contenerme. La besé.

06-10 Catedral de BurgosQuince años después, Germa, en el transcurso, a pesar de las dificultades con el idioma, de una interesante conversación, me dijo lo siguiente:

Desde Holanda, dicho en inglés, comprendido por mi torpeza idiomática a la segunda o tercera vez, me ha llegado hoy un nuevo regalo en forma de reflexión. La frase traducida al español seria así:

 “ACEPTA LAS COSAS DE LA VIDA QUE NO PUEDES CAMBIAR Y CAMBIA TODAS AQUELLAS COSAS QUE PUEDEN Y DEBEN SER CAMBIADAS

Mi nueva compañera de camino, me dijo esto como síntesis de su propia experiencia vital. Ella me contó situaciones, vivencias, momentos duros y 06-10 piespersonales, pero también me contó como superó lo superable y como aceptó lo inmutable.

Angustias me contó que no había podido avisarme de la operación. Le acababan de amputar la segunda pierna a la altura del muslo. También me contó que con una si la dejaban bajar al gimnasio para hacer rehabilitación, pero que ahora era imposible. A sus 85 años, con una especie de sonrisa forzada en sus labios concluyó con -¡En fin, que le vamos a hacer!

Fui a visitarla en San Juan Grande varias veces más, hasta que una mañana me encontré su cama vacía.

Nota: Ese día, desde Burgos, no os escribí nada. El extracto en negrita con las palabras de Germa os la dejé días después.

Hoy es un buen día para recomendaros el libro “El Hombre en busca de sentido” escrito por Viktor E.Frankl. Seguro que no os deja indiferente.

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Acerca de Santiago TO Santiago

La vida te mata y te da vida... las autopistas se convierten en veredas que obligan a sacar lo mejor de tí....
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Una respuesta a El hombre en busca de sentido (Etapa 11 – 6 de octubre)

  1. Lola Soto dijo:

    Llegué por casualidad a tu blog y me emocionaste. Enhorabuena por tus reflexiones

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