El clan del oso cavernario (Etapa 3 – 28 de septiembre)

La gran dicotomía cuerpo-alma (otros prefieren llamarla espíritu, conciencia) que tanto ha dado que hablar a sabios, eruditos, religiosos. No voy a aportar nada nuevo a siglos de debates filosóficos, solo pretende resaltar esos dos aspectos de mi ser que han estado muy presente a lo largo del Camino y de manera especial en esta etapa.

Puente románico camino de Pamplona

Puente románico camino de Pamplona

Hoy puedo decir que la tercera etapa de mi Camino fue la más exigente desde el plano físico. Luego vendrían otras jornadas complicadas provocadas por las molestias en un pié, pero como la de aquel día en que atravesé Pamplona y el Alto del Perdón ninguna. Al final de la jornada lo relataba de la siguiente manera:

 

 

Con algunos de vosotr@s he compartido impresiones sobre la saga de novelas de J M Anuel que se sitúa en la prehistoria del hombre. La etapa de hoy ha sido muy larga, de hecho estoy mas reventao que los días anteriores. Hemos pasado por Pamplona y parado en Uterga tras coronar el alto del Perdón. No sabría deciros si me ha costado más subirla o bajarla. En fin que Bojan se ha pasado un poquito con el itinerario.

 

Rengue en el camino

Rengue en el camino

Mi “LAZARILLO” con mayúsculas habla más que menos unos 5 idiomas. Hubo un momento del camino en el que me preguntó por un par de palabras en español, añadiendo – cuando no se practica, la mente olvida- mientras seguían pasando los kilómetros empezaron a dolerme a rabiar las plantas de los pies y también los gemelos. Yo que tanto y tanto deporte he practicado, he corrido incluso medias maratones, y a las primeras de cambio mi cuerpo se rebela ante el esfuerzo. Llegados a este punto, además de convivir lo mejor posible con el dolor, o piensas en algo o te paras y pides un taxi.

 Es curioso que nuestro cuerpo está diseñado para andar, somos un animal bípedo, que traemos como herencia tras millones de año de evolución esa capacidad, como lo describía Anuel en su saga. Pero en cuestión de un par de generaciones hemos decidido olvidar todo esto. Queremos llegar más lejos en el menor tiempo posible. El desarrollo tecnológico nos ayuda a olvidar. Pero no porque la tecnología sea algo perversa, más bien porque la pervertimos nosotros con un uso estéril que nos convierte en vagos.

Subida al Monte del perdón, pasado Pamplona

Subida al Monte del perdón, pasado Pamplona

 

De hecho, pienso que si intentáramos recordar todo lo que traemos heredado genéticamente, lo que viene de serie en nuestro hardware, estoy seguro que viviríamos en armonía con nosotros y nuestro entorno.

 Lo ideal seria que mi cuerpo estuviera habituado a caminar y que al mismo tiempo la tecnología me permitiera, como estoy haciendo con esta experiencia, compartirla con todos vosotros. Espero que mis pies, mis piernas, mi cuerpo dejen de gritarme y recuerden cuanto antes su capacidad para andar. También espero haber aprendido la lección y no abandonar tanto mi cuerpo en el futuro. Aunque el “alma” es muy importante en cada persona, no lo es menos el cuerpo. Es algo que abandonamos con el paso de los años y que por lo general nos suele provocar malestar con nosotros mismos. Cuidémoslo (nuestro cuerpo) un poco más…

 Es curioso como el camino va creando una familia a medida que avanza, no existen nacionalidades, edades, sexo, religiones (la mayoría son cristianos, pero es algo que no se pregunta) , ni lenguas. Solo hay peregrinos que caminan compartiendo un mismo objetivo, que se respetan, se ayudan, se animan y comparten. Eso también lo hemos olvidado de lo heredadoGracias por estar ahí, por vuestro comentarios. Si queréis que os hable de alguna cosa en especial, decírmelo o simplemente añadir o decir otra cosa.

 Estoy disfrutando también del Camino con vosotr@s.

 

Física y espiritualmente estamos viviendo una época de vagancia, de excesiva comodidad. Es cierto que los gimnasios están a rebosar de hombres y mujeres que quieren estar en forma, pero se trata más de un cierto hedonismo, de culto al cuerpo, que de una conciencia real del poder de nuestro cuerpo, mucho menos de un reflejo de nuestro equilibrio interior.

La bajada fue más dura que la subida

La bajada fue más dura que la subida

Recuperar el tono físico, entendiendo esto como elemento necesario para nuestro crecimiento personal, es algo que fui experimentando a través del Camino. En un principio me parecía algo secundario, yo trataba de encontrar respuestas al porqué de mi crisis, entenderla para poder vencerla. Andar empezaba a convertirse en una rutina, todavía dolorosa, pero que curiosamente empezaba a aportar cadencia, ritmo, tranquilidad a todo lo que bullía en mi interior.

Frente a la parálisis que produce el cambio, la crisis, un buen remedio inicial puede ser el de caminar, pasear de forma rutinaria todos los días un rato. Se que puede parecer un tanto absurdo, pero así lo experimenté y así os lo cuento. Somos cuerpo y espíritu, todo uno. Cuerpo y espíritu se ayudan mutuamente. Dejemos que nuestro ser recuerde su esencia.

Nota: En negrita aparece los que escribí aquel día en Facebook desde Uterga

Anuncios

Acerca de Santiago TO Santiago

La vida te mata y te da vida... las autopistas se convierten en veredas que obligan a sacar lo mejor de tí....
Esta entrada fue publicada en Caminando y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s